
La opalina es un papel más grueso y poroso, lo que lo hace ideal para trabajos en serigrafía o grabados, y por lo general son tarjetas mucho más caras pues se hacen una por una. Si lleva varios colores, se tiene que imprimir cada color por separado. Se pueden hacer ilustraciones de colores pero no con calidad fotográfica.
La cartulina sulfatada es, por el contrario, impresa en un solo paso...